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Isla Fanerón

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Citas

“Mientras hablaba, miraba a Goldmundo a los ojos; tras el odio ardía algo que a él le emocionó y avergonzó y se le entró hondamente en el corazón. Vió en sus ojos la muerte, pero no el morir habemos, sino el morir queremos, el morir debemos, la tranquila obediencia y entrega a la llamada de la Madre del mundo.”

“Narciso y Goldmundo” – Herman Hesse

“-Quizá sea así – dijo Narciso -; ninguno de los dos puede entender al otro por entero. Pero es común a todos los hombres de buena voluntad el que, a la postre, nos sintamos avergonzados de nuestras obras y el que tengamos que empezar de nuevo, una y otra vez, y repetir el sacrificio.”

“Narciso y Goldmundo” – Herman Hesse

“El abad debe recordar siempre lo que es y el nombre [padre] que lleva, y saber quién tiene a su cargo y de quién depende. Debe llevar a cabo la dura y difícil tarea que se ha impuesto, gobernar almas y adaptarse a los diferentes caracteres. A uno debe elogiarle, a otro censurarle, a otro persuadirle, y de acuerdo con el carácter y entendimiento de cada uno debe adaptarse de forma comprensiva de modo que no solamente no sufra ninguna pérdida en el rebaño que se le ha encomendado, sino que pueda alegrarse con su crecimiento. Sobre todo no debe prestar atención especial a las efímeras cosas terrenales descuidando o subestimando la salvación de las almas que tiene encomendadas. Más bien debe siempre recordar que ha aceptado dirigir almas de lo que tendrá que dar cuenta… Debe procurar ser amado en lugar de ser temido. Nunca debe ser impetuoso o impaciente, autoritario u obstinado, celoso o suspicaz, por lo que nunca debe descansar… y debe moderar todas las cosas de forma que los fuertes deseen seguirle y los débiles no se sientan rechazados.”

“El Monacato Cristiano” – Daniel Knowles (sobre la Regla de San Benito)

“Puesto que el hombre es una mezcla incierta de materia y espíritu, puesto que el espíritu le abre el conocimiento de lo eterno mientras que la materia tira de él hacia abajo y lo encadena a lo perecedero, debe esforzarse por huir de los sentidos hacia lo espiritual a fin de elevar su vida y darle un sentido. Es verdad que yo pretendía, por costumbre, tener en gran estima al arte, mas, en realidad, me mostraba altivo y lo desdeñaba. Ahora veo con claridad, por vez primera, que hay muchos caminos para el conocimiento y que el del espíritu no es el único y acaso no sea el mejor. Es mi camino, ciertamente, y en él me mantendré. Pero veo que tú, por el camino opuesto, por el de los sentidos, llegas a captar con igual hondura que los más de los pensadores el misterio del ser y a expresarlo de un modo más vivo.”

“Narciso y Goldmundo” – Herman Hesse

“No hay duda de que es posible pensar sin representaciones. El pensar nada tiene que ver con las representaciones, no se piensa mediante imágenes sino con conceptos y fórmulas. Y, justamente, allí donde terminan las imágenes empieza la filosofía. Sobre esto, precisamente, hemos discutido a menudo en nuestra mocedad: para tí el mundo esta formado de imágenes, para mi de conceptos. Decíate entonces que no tenías madera de pensador, y también te decía que eso no suponía una mengua porque, en cambio, dominas en el reino de las imágenes. Voy a explicártelo. Si en vez de correr mundo te hubieses hecho un pensador, habrías podido causar mucho daño. Hubieses sido un místico. Los místicos, para decirlo en forma breve y un tanto burda, son aquellos pensadores que no pueden emanciparse de las representaciones, por cuya razón no son, en realidad pensadores. Son artistas encubiertos: poetas sin versos, pintores sin pinceles, músicos sin notas. Hay entre ellos espíritus nobles y bien dotados, pero todos, sin excepción, son desgraciados. Tal hubieses podido ser tú. Y, en vez de eso, te has hecho, por suerte, artista, y has dominado el mundo de las imágenes, en el que puedes ser creador y señor, en vez de verte atascado y paralizado, como pensador, en lo insuficiente.”

“Narciso y Goldmundo” – Herman Hesse

“¿Qué sucede cuando la práctica de un artista se basa de manera sistemática en el engaño, la deshonestidad, la mentira, la fraudulencia, la imitación, el robo de identidad, el plagio, la manipulación del mercado, la guerra psicológica y el abuso consensuado? ¿Qué pasa cuando el humanismo se tira por la borda y la maquina tiene prioridad sobre la carne? ¿Qué sucede cuando una práctica artística se opone con firmeza a la emoción y promueve el estilo sobre la sustancia, lo insípido sobre la genialidad, el proceso mecánico sobre el contacto, el aburrimiento sobre el entretenimiento, la superficie sobre la profundidad? ¿Qué pasa cuando la meta del arte es la alienación y su propósito es desentenderse de todo aquello a lo que comúnmente le atribuimos valor cultural y social?”

“Escritura No-Creativa” – Kenneth Goldsmith (Original de “The Ninth Bridgewater Treatise” – Charles Babbage)

“Si es cierto que mi identidad está por definirse y cambia a cada minuto – y en verdad creo que lo hace – es importante que mi escritura refleje este estado mudable de la identidad y la subjetividad. Eso puede significar adoptar voces que no son “mías”, subjetividades que no son “mías”, posturas políticas que no son “mías”, opiniones que no son “mías”, palabras que no son “mías” porque, al fin y al cabo, no creo que sea posible definir qué es mío y qué no lo es.”

“Escritura No-Creativa” – Kenneth Goldsmith

“¡Era realmente indignante la manera como la vida se mofaba de uno, era cosa para reír y de llorar! O bien se vivía, dando rienda suelta a los sentidos, hartándose en los pechos de la Madre Eva, y en tal caso, se conocían intensos placeres pero no se estaba protegido contra la caducidad: uno era entonces como un hongo del bosque, que hoy luce bellos colores y mañana está podrido; o bien uno se defendía y se encerraba en un taller y trataba de levantar un monumento a la vida huidiza, y entonces había que renunciar a la vida y uno era un mero instrumento, y aunque estaba al servicio de lo perduradero, se resecaba y perdía la libertad, la plenitud y el gozo de la vida (…) !Ah, y, sin embargo, la vida solo tenía un sentido si cabía alcanzar ambas cosas a la vez, si no se veía escindida por esa tajante oposición! ¡Crear sin tener que pagar por ello el precio del vivir! ¡Vivir sin tener que renunciar a la nobleza del crear! ¿Por ventura no era posible?”

“Narciso y Goldmundo” – Herman Hesse

“¿Verdad, amigo, que el río tiene muchas, muchísimas voces? ¿No tiene la voz de un rey, de un guerrero, la voz de un toro y la de un pájaro nocturno, la de una parturienta y la de alguien que gime, y mil voces más?”

“Siddharta” – Herman Hesse

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