Traducido del original en https://auxiliarymemory.com/2018/11/20/counting-the-components-of-my-consciousness/ escrito por James Wallace Harris.


 

Cuando la disciplina científica de la Inteligencia Artificial surgió en la década de 1950, los académicos comenzaron a creer seriamente que algún día las computadoras se volverían sintientes como nosotros, y tendrían conciencia y autoconocimiento. La ciencia no tiene idea aún de cómo los humanos son conscientes de la realidad, pero los científicos asumen que si la naturaleza puede darnos autoconsciencia accidentalmente, entonces la ciencia debiera poder construirla intencionalmente en las máquinas. En los más de sesenta años desde esa época, los científicos le han dado a las computadoras más y más conciencia y habilidades. La pregunta de sesenta y cuatro mil dólares es: ¿Cuáles son los componentes de la conciencia que se necesitan para la sintiencia, la percepción? He estado tratando de responder esto estudiando mi propia mente.

Por supuesto, la ciencia aún no sabe por qué los humanos somos autoconscientes, pero creo que si meditamos al respecto podemos visualizar los componentes de la consciencia. La mayoría de las personas se consideran a sí mismas como una mente completa, a menudo sintiendo que son una persona pequeña dentro de sus cabezas, conduciendo su cuerpo. Si pasas tiempo observándote, verás que en realidad hay muchos subcomponentes.

He experimentado lo que es no tener lenguaje dos veces en mi vida . Es una sensación muy reveladora. La primera vez fue en la década de 1960, cuando tomé una dosis demasiado grande de LSD. La segunda vez fue hace años, cuando experimenté un ligero ACV. Si meditas, aprendes a visualizar los momentos en que observas la realidad sin lenguaje. Entonces te das cuenta de que tú no eres tus pensamientos. Los pensamientos son lenguaje y recuerdos, incluyendo recuerdos de experiencias sensoriales. Si te observas de cerca, sentirás que eres un observador separado de tus pensamientos. Un punto solitario que experimenta la realidad. Ese observador sólo desaparece cuando duermes o por el efecto de las drogas o los traumas. A veces, el observador se da cuenta de su propia presencia durante el sueño. Y si prestas suficiente atención, tu observador puede experimentar todo tipo de estados de conciencia, cada uno de los cuales considero un componente de la conciencia.

Lo importante a entender aquí es que el observador no es tus pensamientos. Las dos experiencias en que perdí mi componente de lenguaje fueron realmente esclarecedoras. En la década de 1960, los gurús del LSD afirmaban que el mismo provocaba un estado de conciencia superior. Yo creo que hace todo lo contrario, nos permite ser más animales. Creo que tanto en mi experiencia de ácido como en el mini ACV pude ver el mundo más parecido a como lo ve un perro. ¿Alguna vez te has preguntado cómo un animal ve la realidad sin lenguaje ni pensamientos?

Cuando tuve mi mini accidente cerebrovascular era el medio de la noche. Me desperté sintiéndome como si un rayo hubiese golpeado en mi sueño. Miré a mi esposa, pero no sabía cómo hablarle ni sabía su nombre. No tenía miedo. Me levanté y fui al baño. No tuve problemas para caminar. Encendí automáticamente la luz. Así que los reflejos condicionados estaban funcionando. Me senté en el inodoro y me quedé mirando las cosas. “Sabía” que faltaba algo, pero no tenía palabras ni cómo explicarlo, ni siquiera mentalmente, para mi mismo. Solo observaba lo que miraban mis ojos. Sentí cosas sin darles etiquetas. Solo estaba existiendo. No tengo idea de cuánto duró la experiencia. Finalmente, comenzó a regresar a mí el alfabeto y mentalmente empecé a recitar A, B, C, D, E, F …, entonces las palabras flotaron progresivamente hacia mi mente: baldosas, toallas, puertas, espejos, etc. Recordé el nombre de mi esposa, Susan. Me levanté y volví a la cama.

Últimamente, como mi capacidad para recordar palabras rápidamente ha comenzado a fallar, y me preocupa un posible futuro con Alzheimer, he estado pensando en ese estado de conciencia sin lenguaje. Las personas con demencia reaccionan de muchas maneras. Desde varios tipos de serenidad y calma hasta agitación, ira y violencia. Espero poder mantener la calma como lo hice en el baño en ese momento. Tener Alzheimer es como retroceder hacia la infancia. Perdemos nuestra capacidad de lenguaje, recuerdos, habilidades e incluso comportamientos condicionados. Pero el observador permanece.

La pregunta interesante es: ¿cuánto sabe el observador? Si alguna vez has estado muy enfermo, delirante o extremadamente ebrio, puedes recordar como aún así el observador se mantiene. El observador puede ser disminuido o dañado. Recuerdo estar muy borracho, tener visión de túnel y ver todo en blanco y negro. Mis habilidades cognitivas y de lenguaje eran casi nulas. Pero el observador fue lo último en irse. Imagino que lo mismo pasa con la demencia y la muerte.

Crear al observador será la primera etapa de la verdadera Inteligencia Artificial. La ciencia ya ha avanzado en el desarrollo de visión artificial, audición artificial, reconocimiento del idioma y otros componentes correspondientes a una conciencia mayor. Nunca se ha descubierto aún cómo agregar el observador. Es gracioso, pero me encanta contemplar la Inteligencia Artificial mientras me preocupo por la perdida de mis habilidades mentales.

Acabo de terminar un libro, American Wolf de Nate Blakeslee, sobre la reintroducción de lobos en Yellowstone. Los lobos son muy inteligentes y sociales, y se parecen mucho a los humanos. Blakeslee narra acciones de los lobos que me asombran. En una de ellas, un cazador le dispara a un lobo y camina por la nieve para recoger su trofeo. Pero a medida que se acerca al cuerpo, la compañera del lobo muerto aparece. Esta no amenaza al cazador, solo se sienta al lado del cuerpo y comienza a aullar. Luego aparece la manada y todos se sientan alrededor del cuerpo, también para aullar. Los lobos ignoran al cazador y solo se lamentan por su líder. Finalmente, el cazador retrocede para dejarlos en su vigilia. Decide recoger su trofeo más tarde.

He estado tratando de imaginar la mente del lobo que vio a su compañero asesinado por un humano. También tiene una mente observadora, pero sin lenguaje. Sin embargo, tenía vastos niveles de condicionamiento: viviendo en la naturaleza, socializando con otros lobos, y con experiencias con otros animales, incluidos los humanos. Los lobos rara vez matan a los humanos. Los lobos matan a muchos otros animales. Se matan rutinariamente entre sí. El libro de Blakeslee muestra que los lobos aman, sienten compasión e incluso empatía. Pero aparte de su propio lenguaje animal, no tienen nuestros niveles de lenguaje para explicar de manera abstracta la realidad. Ese lobo vio muerto a su compañero en la nieve. Por alguna razón, los lobos ignoran a las personas, incluso los que tienen armas. Los lobos en Yellowstone están acostumbrados a ser observados por los humanos. La manada que se presentó para llorar a su líder estaba haciendo lo que los lobos hacen desde el instinto. Es revelador intentar de imaginar lo que experimentaron cada uno de sus observadores particulares.

Si meditas, aprenderás a distinguir todos los componentes de tu conciencia. Hay muchos. Nos enseñan que tenemos cinco sentidos. Observarlos muestra cómo cada uno desempeña un papel en nuestra conciencia. Sin embargo, si sigues observando cuidadosamente, eventualmente notarás que tenemos más de cinco sentidos. Podemos identificar qué órgano sensorial siente hambre, sed, lujuria, dolor, etc. Y algunos sentidos son en realidad sentidos múltiples, como nuestra capacidad de probar. ¿No es acaso la conciencia de lo agridulce dos sentidos diferentes?

Sin embargo, siempre se vuelve al observador. Podemos sufrir enfermedades o traumas y el observador permanece hasta el último fragmento de conciencia. Podemos perder partes del cuerpo y sentidos y el observador permanece. Podemos perder palabras y recuerdos y el observador permanece.

Este conocimiento me deja contemplando dos cosas: una es cómo construir un observador artificial; y dos, cómo preparar a mi observador para la disolución de mi propia mente y cuerpo.