El aire es de derecha: cree acérrimamente que el día debiera ser solo para aquellos que pueden soportarlo, y que la noche no debiera existir pues es la contraparte de este – creada solamente para que las hojas secas se escondan en la oscuridad antes de que él las arrastre. ¡No se lo merecen! ¿Qué hicieron esas hojas más que marchitarse y morir? Es culpa suya por estar vivas en el primer lugar. Es la ley de toda naturalia divisible: donde hay color, algún día dejará de haberlo.