Un grito te salva, María
un grito un llanto y una salida
un grito sangre savia salada
sienes de sangre sorna y saliva

Mi grito es tu tinta, María
mi grito es tu pluma tintero y valía
y mi tinta no sirve, tirala María
mi tinta no sirve porque ya no es mía

¿Por qué me sacaste
escarbaste
inundaste
de aire
de oxigeno
de tu infame arte?
María
sórdida agonía
que no ve razón
en esta mañana altiva

¿Ves, María?
Esto es culpa tuya y no mía
por llevarte mi tinta y usarla
sin preguntar si yo así lo quería.

No importa, María
no te sientas triste
mareada o perdida
si total la tinta no sirve para nada
si igual la tinta
se iba a secar algún día.