Tengo problemas para distinguir las pausas. Hasta ahora, siempre me parecieron tropiezos del tiempo en su caminata eterna. Una pierna se queda atrás, sosteniendo al Tiempo mientras la otra sigue de largo, haciendo que éste se estremezca, se tambalee, que todo su cuerpo sueñe con caer.

Nunca habia estado tan seguro de la caída del tiempo.
Salto en el lugar sin mover las piernas. Me desperezo sin moverme, solo con los músculos de los párpados. Mi sueño es cuerpo o sueño que tengo cuerpo o flexiono los musculos del sueño, siento cómo se quiebran los cartílagos.

Viene a buscarme una imagen sacrosanta, una virgen infinita que parece más bien un lagarto con harapos. Siento de improvisto un calor muy humedo que nace en la punta de los pelos de mi cuerpo. 

Debe ser verano…